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BIO

Soy un joven dirigente político del peronismo bonaerense. En la actualidad me desempeño como Diputado Nacional del Frente Renovador por mi provincia natal.  También soy Secretario de Cultura, Ciencia y Técnica de la Confederación General del Trabajo (CGT) y Vicepresidente del Club Atlético Alvarado de Mar del Plata. Hasta el 9 de marzo de 2017, tras limitar el número de reelecciones para dar paso a la alternancia, fui Secretario General por dos períodos consecutivos del Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines (SUTPA), gremio que agrupa a los trabajadores de concesionarias viales.

 

Nací el 25 de diciembre de 1984 en la ciudad de Mar del Plata, en un hogar humilde en el barrio Bernardino Rivadavia, frente a la sede de mi querido Club Atlético Alvarado, donde fui al jardín y construí mis primeras y entrañables amistades. Mi padre Hugo Moyano fue Secretario General de la CGT por tres períodos consecutivos y de la Federación de Trabajadores Camioneros de la República Argentina. Mi madre, Elvira de los Ángeles Cortés, es trabajadora y militante peronista. Mis estudios primarios los hice en la escuela Nº 41 “Martín Miguel de Güemes” y el secundario en la escuela media Nº 24. En la Universidad Nacional de Mar del Plata comencé la carrera de Derecho. Soy cien por ciento formado por la educación pública, en la cual creo profundamente y defiendo.

 

Desde los 20 años vivo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires donde desarrollo mi actividad política, legislativa y gremial.

Actividad Gremial

En 2004 ingresé a trabajar como empleado administrativo en una empresa constructora y comencé a militar en la Unión de Empleados de la Construcción y Afines (UECARA), sindicato que representaba también a los trabajadores de concesiones viales, aunque esta actividad no se contemplaba en su estatuto.

 

En 2005 participé de una serie de conflictos de los trabajadores de autopista que puso en evidencia las fallas de UECARA para defender los derechos de sus representados y dio inicio a un largo proceso de organización y lucha de los trabajadores, del cual tengo el orgullo de haber formado parte.

 

El 14 de junio de 2006 ese proceso desembocó en la constitución de una nueva asociación gremial para representar a los trabajadores de concesiones viales en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires: el Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines.

 

Diferentes expresiones de lucha que se venían dando de forma desarticulada en distintas empresas y puntos del país se unieron y de esta manera nació el SUTPA para defender los derechos de los trabajadores. Al principio ocupé el rol de Secretario Gremial en la primera comisión directiva, cuando la organización daba sus primeros pasos. Durante 2007 y 2008, el SUTPA logró importantes mejoras en el salario y las condiciones de trabajo de sus representados,revirtiendo años de abusos por parte de las empresas y las carencias generadas por la falta de regulación estatal.

 

En marzo del 2009 fui electo por los trabajadores como Secretario General, cargo que renové en 2013 y desempeñé hasta el 9 de marzo de 2017 tras modificar el estatuto social y limitar el número de reelecciones en el sindicato. Hemos dado este paso debido a la firme convicción que tenemos respecto de la democracia sindical, que es uno de los principales problemas que atraviesa el sindicalismo en Argentina. En 2014 presentamos en el Congreso de la Nación  un proyecto de ley para democratizar los procesos eleccionarios estableciendo un régimen electoral sindical y ahora limitamos los mandatos para dar paso a la alternancia y garantizar la plena participación de todos los trabajadores.

 

Es imposible crear sistemas que puedan limitar los errores, pero sí es necesario crear sistemas que si los dirigentes se equivocan, los trabajadores puedan elegir otros dirigentes. Queremos generar un debate. Creemos en la alternancia, en los sistemas que mejoren la participación de los trabajadores en la organización sindical. Queremos un sindicalismo sano. El sindicalismo tiene que renovarse, tienen que renovarse los dirigentes. Es muy importante poder iniciar este debate que contribuye a la democracia sindical y que se tiene que dar en el seno del Movimiento Obrero. La democracia sindical es un debate necesario. No buscamos atentar contra el modelo sindical de unidad promocionada que tenemos los argentinos. Es importante remarcar que no es sólo el debate acerca de limitar la reelección de los mandatos sino algo más amplio que tiene que ver con los requisitos que piden muchos estatutos que son imposibles de cumplir. Lo que buscamos es democratizar el sindicalismo.

Actividad Política

En 2010 nace la Juventud Sindical, la organización política de los jóvenes trabajadores. Su primera aparición pública fue en ocasión de la marcha por la Memoria, la Verdad y la Justicia que se realiza en Buenos Aires cada 24 de marzo para conmemorar el aniversario del golpe de Estado genocida de 1976. La JS se presentó acompañando a las Abuelas de Plaza de Mayo y distintos organismos de Derechos Humanos.

 

El 23 de agosto de ese mismo año la Juventud Sindical realizó un histórico acto en el mítico estadio Luna Park en conmemoración de la desaparición forzada del joven Felipe Vallese, obrero metalúrgico, dirigente político-sindical y fundador de la Juventud Peronista. En mi discurso ante 10 mil jóvenes trabajadores señalé la necesidad de conquistar la Justicia Social a través de la lucha en los lugares de trabajo, en la calle y en la política.

 

En junio de 2011 durante un acto en su ciudad natal, Facundo Moyano anuncia en el microestadio del club Once Unidos de Mar del Plata su candidatura a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, en concordancia con la voluntad de la CGT de acceder cargos legislativos en las elecciones. En octubre es elegido Diputado Nacional en la lista del Frente para la Victoria, alianza de partidos liderada por el Partido Justicialista.

En el año 2012 el Gobierno Nacional interviene en la elección interna de la CGT lo que genera un progresivo distanciamiento del sector del Movimiento Obrero liderado por Hugo Moyano y el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Esta brecha se profundizó como consecuencia de la falta de respuestas a los reclamos gremiales que llevaban adelante todas las centrales obreras. Frente a iniciativas en el Congreso de contenido anti sindical, como la Ley de ART, la Reforma Judicial o la Ley Antiterrorista, decidí votar en contra de mi bloque parlamentario. Finalmente en diciembre del 2013 me alejé del Frente para la Victoria. Hoy integro el bloque del Frente Renovador que lidera Sergio Massa.

 

Desde mi doble rol de dirigente sindical y político siempre busqué fortalecer los derechos de los trabajadores a partir de mi participación en la vida política argentina, intentando desplegar una estrategia de desarrollo nacional que tenga como pilares el trabajo y la Justicia Social.

Actividad Parlamentaria

Con 26 años inicié mi actividad como diputado el 10 de diciembre de 2011, convirtiéndome así en el legislador más joven de la historia de nuestro país en asumir su banca. En la Cámara Baja desarrollé un trabajo parlamentario ligado sobre todo a la defensa de los derechos de los trabajadores y de la integralidad de sus conquistas. En la actualidad presido Comisión de Transporte de Diputados e integro las comisiones de Legislación del Trabajo, Derechos Humanos, Vivienda y Ordenamiento Urbano y Deportes.

 

Los años transcurridos entre mi ingreso al Congreso de la Nación y la actualidad han sido todo menos fáciles. Mi diputación, en definitiva, fue la expresión política-electoral de la alianza estratégica que sostenía el movimiento obrero organizado con el gobierno nacional, alianza que este último dinamitó a principios del año 2012. La hegemonía parlamentaria fruto de aquel ya lejano 54% de los votos, sumado a las características propias a la forma de gobernar del oficialismo, hicieron virtualmente imposible que prospere cualquier legislación que no provenga directamente del Poder Ejecutivo. Ni siquiera los mismos diputados oficialistas ejercían el “derecho a la iniciativa” propio de cualquier parlamentario. Esta situación representó una diferencia sustancial con el Congreso de los años previos, en donde, por ejemplo, la sanción de proyectos como la Ley de Medios o de Matrimonio Igualitario fue producto de la  construcción de mayorías multipartidarias, con aportes de distintos sectores y participación popular. Y, definitivamente, constituyó un desafío para mi propia actividad parlamentaria.

 

Decidí que no iba a permitir que esta situación me llevara a la parálisis o a la sumisión. En el marco de múltiples tensiones y del aislamiento político al que era sometido toda disidencia, avancé con la presentación de todos los proyectos de ley que consideraba necesarios.

 

Como diputado de la Nación, consideraba y considero que ésta es nuestra obligación. Exponerme y defender nuestras ideas. Focalizando en el rol del Trabajo en la Argentina, en la protección social, en la reforma del sindicalismo, en el acceso a la vivienda, en el desarrollo del transporte y la infraestructura de nuestro país. En síntesis, en todos los aspectos que representan hoy lo que es la Justicia Social en el siglo XXI. En derechos y reformas concretas, reales, mensurables y realizables; no en infinitas declaraciones de principios o relatos insustentables.